Reprueba CNDH violencia en Asunción Nochixtlán, Oaxaca

Oaxaca.- La CNDH reprobó los hechos de violencia en Asunción Nochixtlán y demandó que las autoridades sancionen los ilícitos que se haya cometido por parte de la Policía Federal o de los manifestantes en el enfrentamiento, y condenó los crímenes de dos reporteros en el Istmo de Tehuantepec.

 
Dijo que “nada justifica la pérdida de vidas humanas. El ejercicio de la violencia, así como la violación de la ley, vulneran nuestras instituciones, los fundamentos mismos de nuestro Estado Democrático de derecho y afectan a la sociedad mexicana en su conjunto”.

 
Además, exigió que se abra el diálogo para una resolución duradera del conflicto en Oaxaca y que se respeten los derechos a la educación de niñas, niños y adolescentes, además de que se garantice el libre desarrollo de las tareas que llevan a cabo periodistas y comunicadores.

 
Funcionarios del organismo humanitario se reunieron ayer con el Secretario General de Gobierno de Oaxaca, Carlos Santiago Carrasco, pero hasta anoche no habían dado a conocer información al respecto.

 
La CNDH señaló en un comunicado que lamenta y reprueba los hechos de violencia ocurridos en Asunción Nochixtlán, e indicó que continúa con la investiga de los mismos en el ámbito de su competencia desde la fecha misma en que se verificaron.

 
Recalcó que el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad “debe ser excepcional, reservándose únicamente para casos plenamente justificados, en los que se han agotado o resultan inviables cualquier otra forma de disuasión o contención, y con sujeción a los protocolos que rigen su actuación conforme a estándares internacionales”.

 
Destaca que el planteamiento de cualquier protesta o inconformidad, “debe realizarse invariablemente de manera pacífica, con respeto a los derechos de terceros, sin afectar el orden público, infringir la ley o atentar contra las instituciones, el derecho a la información, la comunicación y el libre tránsito de los demás”.

 
Ello porque la legitimidad de los reclamos sociales debe estar demostrada con la legalidad de sus actos; por lo que no se justifica ninguna violencia como recurso de presión o imposición alguna.

 
La CNDH dijo que es necesario que se construya un entorno de paz y entendimiento, que garantice la convivencia pacífica, y llamó a las partes en conflicto a abrir espacios de diálogo en un ambiente de respeto “que permita sentar las bases de una resolución duradera de las controversias o diferendos, en beneficio de la paz, la justicia y el respeto a los derechos humanos”.

 
También expresó su postura para que las autoridades competentes, realicen las indagatorias que correspondan “para determinar y sancionar los ilícitos que se hubiesen cometido, de una y otra parte, en Nochixtlán, Oaxaca, el pasado 19 de junio”.

 
El pronunciamiento del organismo destaca que la prioridad de las autoridades de los tres niveles de gobierno deben ser la salvaguarda de la vida, la integridad y la seguridad de toda persona, así como el respeto, en el marco de la ley, al goce y ejercicio de sus demás derechos humanos, entre los que se encuentran los relativos a la libertad de expresión, a la protesta social pacífica y a la libre circulación.

 
Señala que “el ejercicio de las atribuciones que corresponden a las autoridades para garantizar la seguridad y las condiciones de convivencia armónica y respetuosa entre las personas, debe hacerse en el marco de la ley y con estricto respeto a los derechos humanos, privilegiando el diálogo y la construcción de acuerdos como forma de resolver los diferendos”.

 
Explica que en Oaxaca y en otras entidades de la República, también han sido vulnerados los derechos de niños y adolescentes, lesionados en su derecho constitucional a la educación, “las niñas, niños y adolescentes son víctimas del conflicto y no una de las partes del mismo”.

 
La CNDH ha registrado a la fecha, ocho personas fallecidas, 41 policías federales y 14 policías estatales heridos, y 53 civiles lesionados, y señala que como víctimas de la violencia, “les reitera a las personas lesionadas, a sus familiares, así como a los deudos de los fallecidos, su solidaridad, apoyo y acompañamiento” y que se emitieron medidas cautelares para garantizar la atención médica de los lesionados.

 
También condenó el fallecimiento de los reporteros Elidio Ramos Zárate y Raúl Cano López, quienes el 19 de junio cubrían los hechos de violencia en el Istmo de Tehuantepec, “la CNDH hace expresa su solidaridad y apoyo a sus deudos, así como la exigencia a la autoridad de que se investigue y sancione conforme a derecho a quienes resulten responsables”.

 
Señala que cualquier afectación o ataque que busque inhibir la labor de periodistas o afecte su integridad física y mental, como “las agresiones antes mencionadas o la retención de la que fueron objeto dos reporteros de Azteca Noticias, trasciende a las víctimas directas y repercute en toda la sociedad”.

 
Por ello la CNDH demanda que se garantice el libre desarrollo de las tareas que llevan a cabo periodistas y comunicadores en aras de preservar el derecho a la información que asiste a toda la sociedad.

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